Voluntariado en Costa Rica: la experiencia de Olivia en la enseñanza
Sobre todo di clases de inglés a niños de entre 3 y 10 años, desde educación infantil hasta el CM2 (último curso de primaria). También tuve la ocasión de ayudar en otros proyectos, como una residencia de mayores, una panadería y una iglesia que organizaba actividades para niños sin acceso a la escuela.

¿Qué tareas te encomendaron allí?
Sobre todo di clases de inglés a niños de entre 3 y 10 años, desde educación infantil hasta el CM2 (último curso de primaria). También tuve la ocasión de ayudar en otros proyectos, como una residencia de mayores, una panadería y una iglesia que organizaba actividades para niños sin acceso a la escuela.
Lo que me ha aportado esta experiencia…
Este proyecto me ha permitido descubrir una nueva cultura, un nuevo idioma y otra forma de vivir. Trabajando cada día con costarricenses, aprendí muchísimo sobre el país, sus tradiciones, su día a día… También mejoré mi nivel de inglés (de B1 a B2) y, sobre todo, aprendí español, que ahora hablo con mucha más facilidad. También fue una auténtica lección de vida en lo personal: irme sola, lejos de los míos, me obligó a salir de mi zona de confort. Aprendí a ser autónoma, a pedir ayuda cuando hacía falta y a disfrutar del momento presente. Y, por supuesto, conocí a gente inolvidable. Esta experiencia me enseñó a soltar y a vivir el famoso estilo de vida “Pura Vida”.
¿Recomiendo este programa?
Sí, creo que es una oportunidad genial que hay que vivir al menos una vez en la vida. Es una manera preciosa de descubrir un país y, a la vez, tener un impacto. Eso sí, hay que estar dispuesto a adaptarse: las tareas que hice allí no eran exactamente las previstas al principio. A mí no me supuso ningún problema, pero puede sorprender si no te lo esperas.
¿Recomiendo Freepackers?
Sí, recomiendo Freepackers por su seriedad y su acompañamiento antes de la salida.
¿Tienes un proyecto en mente?
Anaëlle, Nicolas o Maëlia preparan tu viaje contigo, sin teleoperadores.


