Aëlle, voluntaria en un refugio de animales en Ecuador: una experiencia inolvidable en plena naturaleza
Durante mi voluntariado participé en el cuidado de los animales: preparar su comida y dársela, pero también limpiar los recintos y los espacios donde viven. También hacíamos enriquecimiento ambiental para estimular su comportamiento natural, y a veces incluso entrenamientos para facilitar su rehabilitación.

¿Qué tareas te encomendaron allí?
Durante mi voluntariado participé en el cuidado de los animales: preparar su comida y dársela, pero también limpiar los recintos y los espacios donde viven. También hacíamos enriquecimiento ambiental para estimular su comportamiento natural, y a veces incluso entrenamientos para facilitar su rehabilitación. Tuve la suerte de contribuir a la liberación de algunos animales, lo que fue un momento muy intenso de la estancia.
Lo que me ha aportado esta experiencia…
Este programa me ha permitido descubrir muchas especies que no conocía, abrirme a una nueva cultura y conocer a personas llegadas de todo el mundo. También he ganado mucha autonomía: vivir en plena selva, con un día a día a veces exigente, me ha enseñado a adaptarme y a apañármelas.
¿Recomiendo este programa?
Sí, sin dudarlo. Es una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida, para reconectar con la naturaleza y dedicar tu tiempo a una causa que tiene sentido.
¿Recomiendo Freepackers?
Sí, la organización fue excelente de principio a fin. Nada que objetar: todo fue claro y fluido.
¿Tienes un proyecto en mente?
Anaëlle, Nicolas o Maëlia preparan tu viaje contigo, sin teleoperadores.


